¿Crees que bailamos para seducir? Fíjate cuando vayas a las clases de baile de salón en Valencia. Esta preguanta viene porque, de alguna manera, es lo que defiende un estudio de la inglesa Universidad de Hertfordshire, en el que se establece que el baile, sobre todo si es de alto voltaje, puede resultar el camino más corto hacia el orgasmo.

Aunque no siempre es así, en muchos casos se baila para seducir. Según la investigación de Hertfordshire, la ondulación tiene muchas similitudes con la forma de cortejar de las aves. ¿También en las clases de baile de salón en Valencia?

Parece claro que hay personas que por naturaleza están más predispuestas que otras al arte del contoneo, pero en Hertfordshire creen que no todo está perdido, que es posible aprender a bailar y a mantener buenas relaciones.

El baile es un arma de información sexual, que aclara si merece la pena seguir intentándolo o si es mejor batirse en retirada. Todo dependerá de la química. Pero además de para adentrarte en las artes amatorias, puede servirte para recuperar el vigor y el deseo perdido junto a tu pareja estable, con la que a fuerza de bailar puedes desatar la pasión.

Otro estudio británico, este de la Universidad de Northumbria, demuestra que en el momento del baile se establece una comunicación en toda regla entre el hombre y la mujer; el varón emite señales y la mujer las interpreta, concluyendo que la capacidad de movimiento y contoneo de aquel está directamente relacionada con su vigor sexual, potencia y habilidad entre las sábanas.

Y es que una encuesta con 2.000 mujeres determinó que el 80 % espera de quien es bueno bailando que también lo sea en la cama. De los tímidos, lo contrario. ¿Te apetece comprobar qué hay de cierto sobre estas teorías visitándonos en Dance Center Valencia?